domingo, mayo 19

Barcelona 4 – Valencia 2: El Barcelona remonta de Valencia con un hat-trick de Lewandowski y recupera la segunda plaza

Un matrimonio incómodo, absurdo, como los días que tarda tu mujer en salir de casa cuando ya te ha dicho que quiere el divorcio. Había llovido todo el día pero paró nada más empezar el partido, una noche no muy fría pero sí bastante desagradable, la humillación de tener que jugar cuando no te queda nada con qué competir y si ganas no le importa a nadie y si pierdes hundirse aún más en el atolladero del desastre. Tras una jornada marcada por el anuncio de Pedro Sánchez de que seguirá en La Moncloa, los memes que más circularon por WhatsApp fueron los de una foto con las caras mixtas del presidente y Xavi.

  • Barcelona:
    Ter Stegen Koundé, Araujo, Cubarsí (Iñigo Martínez, min. 46), Cancelo (Ferran Torres, min. 80); Christensen (Sergi Roberto, min. 46), Fermín (Pedri, min. 73), Gündogan; Lamine Yamal, Raphinha (Joao Félix, min. 66) y Lewandowski.
  • Valencia:
    Mamardashvili; Thierry, Mosquera, Yarek, Jesús Vázquez; Peter Federico (Özkacar, min. 79), Javi Guerra (Guillamón, min. 70), Pepelu, Diego López (Canós, min. 79); Almeida (Doménech, min. 45+5) y Hugo Duro (Alberto Marí, min. 70).
  • Objetivos:
    0-1, mín. 22: Fermín. 1-1, mín. 27: Hugo Duro. 1-2, mín. 38: Pepelu (p.). 2-2, mín. 49: Lewandowski. 3-2, mín. 49: Lewandowski. 4-2, mín. 90+3: Lewandowski.
  • Árbitro:
    De Burgos Bengoetxea (Comité Vizcaíno). Mamardashvili fue expulsado por tarjeta roja directa (min. 45+4). Amonestó a Cubarsí (min. 42).

Mal comienzo en Montjuic, el Barça intentó mantener su forma con un fútbol decente, lo que seguramente lo hizo aún más lamentable, porque no hay nada más triste que verlos intentarlo sin propósito como si fueran los únicos que no saben lo que hacen. es inútil. Que Xavi y Laporta tengan la inmensa cara dura de defender sus respectivas continuidades en nombre de la estabilidad del proyecto es un insulto a la inteligencia del socio, que en cualquier caso ha demostrado casi ninguna a lo largo de 125 años de historia. ¿Qué estabilidad? ¿Que proyecto? El Barça de hoy es un cementerio de talento y dinero, con Xavi y su hermano y Laporta y sus amigos comisionistas merodeando las tumbas como buitres carroñeros. Es una vergüenza. Es un escándalo. Es dramático que una masa social atónita tolere tal ridículo. Que en mayo el Barça no tenga más remedio que arrastrarse de campo en campo como un equipo de feriantes es más que frustrante.

Fermín marcó el primero de cabeza en el minuto 20. Bonito gesto técnico, sobre todo en contraste con el choque de cabezas con Yarek, en el que fue un milagro que ninguno de los dos resultara herido. Ter Stegen recordó entonces el momento que atraviesa el Barça e intentando hacerle un sombrero a Hugo Duro le regaló el empate. Y como con el portero no teníamos suficiente, Araujo también quiso no sólo sumarse a la fiesta del barro sino también hacer el penalti más claro de la década. ¡Además protestó! De Burgos Bengoetxea lo miró con cara de incredulidad. Pepelu transformó la pena máxima. Sopló a Laporta en el área, más bien resopló.

Justo antes del descanso, Mamardashvili fue expulsado con una clarísima tarjeta roja por interrumpir con el brazo un ataque azulgrana. La segunda parte con 10 no tenía por qué preocupar demasiado al Valencia, lo único que tenía que hacer era jugar un poco más replegado. De todos modos, a nadie le importó lo más mínimo lo que pasó.

30.167 espectadores en Montjuic, la peor entrada de la temporada. En la reanudación, Iñigo Martínez y Sergi Roberto sustituyeron a Cubarsí y Christensen. Tras un córner, el Barça empató pero el VAR revisó un fuera de juego posicional de Fermín, que así fue, y efectivamente molestó al portero. Fue extraño que De Burgos no revisara la acción en pantalla, porque se habría dado cuenta de que debía cancelarse. Primera acción, de las muchas delicadas que había tenido el partido, en la que el árbitro se equivocó dañando gravemente a un Valencia que jugando con uno menos sólo pudo instalarse en la resistencia.

El Barça se apresuró, una y otra vez, incapaz de leer el ritmo del partido. Xavi desesperó de sus jugadores pero se quejó del árbitro: además de que no le dio ningún motivo -todo lo contrario-, siempre ha dicho que De Burgos es su favorito.

Joao Félix sustituyó a Raphinha. Pedri -que apenas salvó el 2-3 en su salida- lo hizo por Fermín. Lewandowski marcó el tercero en el 81 y lo celebró como el día que te retiras y tus compañeros te dan un empate. Son una euforia que da un poco de tristeza porque al fin y al cabo este señor es otra de las palancas desperdiciadas de Laporta, y cada año le pagamos más para que aporte menos, y luego se ríe de nosotros celebrando los goles que cuando no ya no tienen importancia. Marcó el cuarto también, de falta directa, algo muy raro desde que expulsamos a Messi.