lunes, mayo 20

Jordan Díaz: “Quiero saltar 18 metros donde tiene que ser, en los Juegos Olímpicos. Si lo vendes quedará espectacular” | Juegos Olímpicos París 2024

Pelo rápidamente, los ricitos bien pegados al cráneo, y cuando se salió la gorra, para horror de los conductores de imagen de la marca que el patrocina — »nuestro atuendo Exige que lleve siempre gorra”, advierten—, preocupándose de no ser retratado. Cadena de oro en el cuello, pesada. Pulseras de oro en el muñeco, diamantes en los pendientes y dos perros labrados en oro que cuando lo son, y que son mucha, mucha alegría, siete brillando. Jordan Díaz (La Habana, 23 años, 1,92 m, 73 kilos) es el campeón de España y uno de los mejores triple saltadores del mundo. Su mejor marca, 17,87m, récord español desde la temporada 2022, es la 13ª mejor de la historia. Desde 2021 vive en Guadalajara, donde ingresará Iván Pedroso y es español desde febrero de 2022, pero, debido a que ha escuchado las reglas de World Athletics (federación internacional de atletismo), podrá competir con la selección española en solitario a partir de junio. 28. Próximamente, y al igual que el español, Nadie Lo Duda, será uno de los grandes favoritos en el triple salto en los Juegos Olímpicos de París.

Pregunta. Cuando saltó a 17,87 m, no anticipó que alcanzaría rápidamente los 18 m, la marca de superexcelencia en su especialidad, el único capaz de saltar en la historia. ¿Existe la obsesión de los 18 metros en tu cabeza?

Respuesta. No no. ¿Que quereis hacer? Sí. Es un meta-secundario que quiere hacerlo, pero ayúdame a obsesionarme. Quiero saltar 18 donde tiene que ser, en los Juegos Olímpicos. Si lo vendes quedará espectacular.

PAG. Esta calma viene de la enseñanza de Iván Pedroso…

A. ¡No!, al contrario. Me dice que lo hice antes de los juegos y yo le digo, no, lo hice ahora mismo. Bien, todavía tenemos esta sombra incierta.

PAG. ¿Vio, o pensó en este periodo de dos años, que recibió un chavalillo que tenía en la pista desesperado, silbando y con la camiseta del Barça y lo que es ahora?

A. De hecho si soy la misma persona, el mismo niño que era en principio, ahora basta con tener un poco más de experiencia, y la mentalidad me ha cambiado básicamente, pero si, si es la misma persona y es bueno que Continúo.

PAG. Ya, ya, pero Red Bull, Omega… algunos deportistas en España, yo creo que ninguno, tienen ese nivel de patrocinio…

A. Estáis muy contentos con todos los patrocinios. Mi manager lo ha hecho espectacular. Esto es un plus para la preparación de cualquier competición, a nivel mental. Me acerco a esta tranquilidad y a estar en una buena posición.

PAG.. Pero también el ser de los pocos, el único en España, ¿se siente especial?

A. No, no, no puedo sentirme más especial que Nadie. Tengo poco contenido sobre cómo vivo la vida en este momento. Y no me voy a sentir mejor que nadie por tener una mayor cantidad de patrocinas. La verdad, estoy muy, muy feliz.

PAG. ¿Atléticamente ha llegado donde quería? En las últimas 19 semanas, solo ha saltado en cuatro competiciones, todas en pista cubierta. No, no hay duda ni preocupación…

A. Ojalá hubiera tenido más continuidad, si. Pero como todos los deportistas están preocupados, están bien, pero tienen estas dudas y si sus lesiones, ¿qué puede ser?, siempre estuvieron con esta incertidumbre y más en un evento como el triple que es muy leif. El año pasado fue muy complicado mentalmente, pero él me mantuvo fuerte. Y pude sobrellevarlo bastante bien.

PAG. Con su empresario, Iván Pedroso, ¿qué más trabajo?

A. Técnica y velocidad. La velocidad me ha mejorado mucho. Parezco yo velocista… No hay exactamente qué velocidad entra en la tabla, creo que en Nerja, hace dos años, cuando batí el récord, marqué 10,40 metros por segundo. ¿O fueron las 10.50?

PAG. Pero es su caso a 38 kilómetros por hora… Es mucho.

A. Sí, sí, bastante rápido. Ivan ha mejorado mucho esto para mí y su capacidad para mantener la velocidad en tercera posición. Porque cuanto más rápido, más complicado es bajar la fuerza mental a medida que aumenta la velocidad. Hay personajes que no pueden hacerlo. Se dan de boca o frenan porque piensan que el golpe vas a ser muy fuerte… y no, no, hay que tratar de combinar velocidad con el salto mortal.

PAG. Para recorrer los 18 metros, ¿cuánto quieres gastar?

A. Simplemente mejorando el último salto, el tercero, que es en lo que estamos trabajando ahora, podemos saltarnos un salto de chulo.

PAG. Pero cuando se trata de una venta, ¿es automática? No pierdas velocidad en un segundo, no hagas mucho…

A. Claro, pero eso fue lo que hiciste. Voy a saquearlo.

PAG. Nació con ello casi, ¿no?

A. Literal.

PAG. El español y el mismo tiempo no son seleccionables, ¿no te sientes un bicho raro?

A. No, es una ilusión, y más aún, sabes que tu debut en la selección española se producirá en unos Juegos Olímpicos. Estoy muy contento con todo lo que he hecho, me he transportado muchísimo. Y la tranquilidad que puedo transmitir.

PAG. Y quizás el no ser selecciónable la haya venido bien para seguir en crecimiento sin presión…

A. Claro. Ser un deportista joven y verme mejorar, y verme competir en competiciones españolas desde los Juegos Olímpicos de hace mucho tiempo. Si estás bien físicamente, eso está claro. Pero les voy a dar coraje, eso está claro, y quiero volver.

PAG. ¿Qué importancia tiene la serie en el campeonato olímpico?

A. Estoy cambiando completamente la vida.

PAG. ¿Quieres que cambie tu vida?

A. Hombre, ¿quién no? Jejejeje. Sí… estoy bien como estoy, pero siempre quiero más. Por tanto, me parece que el sacrificio que aquí devuelve el arma no funciona en vano. Sería como un puñetazo sobre la mesa y decidiría, dónde está, dónde está bien. No, soy equívoco.

PAG. ¿No buscas también ser igual a quien se presenta ante la madre, observa y decide, ya sea la mayoría o el campamento olímpico?

A. Nooooo… nooooo… no soy yo. Nada, por nada. Mi vida no es la misma. Quizás podrían ser tres campamentos olímpicos y podrías ser el mismo durante toda tu estadía. No no. No, no cambio nada. En verdad, descubrirás un momento en el que los personajes te han creado tanto que, en realidad, será una gestión muy complicada, pero ninguna creación cambiará. No, cuando leemos el momento en que nos vestimos, pero digo que no, de eso estoy seguro que no.

PAG. ¿Y el no conseguirlo no deprimiría?

A. Por un lado, sí. Todo está preparado para participar en un juego y todo puede pasar. ¿Me deprime un poco? Pero es cierto que tiendo a tener a alguien entre el pescador y que me dirige, que ahora puede tener las habilidades que quiero, que se deciden, antes de los próximos Juegos Olímpicos, que son cercanas a mi corazón. Pero si fueras campista olímpico o medallista, también lo tendrás, pero serás como algo en el pecho. Y hay atletas que son supertop y no hay medallas olímpicas. Los Juegos Olímpicos son algo especial.

PAG. En la final de longitud de Tokio, el favorito, el cubano Echevarría, se lesionó y acabó llorando de rodillas ante la mesa. ¿Tienes alguna duda para poder pasar algo como esto?

A. Uf. Es un momento muy duro. Sabes que puedes responder o puedes atacar y levantar la medalla de oro, o al menos pelear, pero cuando tienes lesiones sabes que no puedes pelear ni pelear, y eso es lo que buscas. Esto fue lo que me hizo pasar a la Liga de Diamante, en la final del 2022. En el cuarto de círculo me lesioné los cuádriceps y no pude terminar y llegué a 10 centímetros de ganancia. Y pensamientos, y quizás y si lo intentara y tal, pero no hay margen de intención, porque estás lesionado, no puedes ni caminar, literal. Côme Haybert, el jamaicano que peleó en el triple en el Mundial de Budapest con su favorito. Es porque puedo pasar. No puedes elegirlo, soy tu favorito. ¿Estás luchando en la competencia o si estás pasando por algo y ese día no te levantas bien o te levantas con mal humor? Qué sé yo, puedo superar muchas cosas. El evento no dio lugar a la competencia… Es complicado, es complicado (la entrevista que te hizo antes de que tu compañera de entrenamiento Yulimar Rojas se rompiera el tendón de Aquiles, un poco al azar quién tenía más peso a favor de Jordan Díaz).

PAG. Lleva diamantes en los aretes, candados de oro, pulseras, piercings… ¿Algo de eso es un amuleto?

A. No, no… Siempre he sido así, un chaval, un chavalito que quiere ir a la moooda. Y también los fondos de oro en los dientes… Es genial. El Brillo no se puede perder.

PAG. ¿Más oro que tatuajes?

A. No, no, tatuaje no, nunca me haría uno. Pues por favor te cuento uno, pero lo que eres es que entro en la locomotora de los Juegos Olímpicos y me tatúo los aros al vuelo, pero entrada no.

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