lunes, mayo 20

Diego Rivas, de entrenador de porteros a salvador de Arenteiro ante el Dépor en Riazor

“Felicito Diego Rivasha sido el mejor del Arenteiro». En un partido normal, las palabras de Javi ReyEl entrenador del equipo orense podría haberlo dedicado a cualquiera de los jugadores de su plantilla, pero los elogios tras el empate del domingo en Riazor (2-2) se dirigieron a su entrenador de porteros. Un personaje polivalente, desde el banquillo hasta el terreno de juego. Diego Rivas fue fichado casi en el último momento y tuvo que volver a ponerse el pantalón corto para ponerse los guantes en el partido contra el Deportivo, en el que tuvo una destacada actuación. No sólo impidiendo que los balones entraran en su marco, también se convirtió en protagonista en el gol del empate. Conjunto Carballiño, ya en el tiempo de prórroga. Su disparo a saque de esquina acabó en las piernas de Manuel Romay, que mandó el balón a la red, silenciando a la afición coruñesa. Rivas, un héroe inesperado.

«Han sido días difíciles para mí y el entrenador siempre me ha mostrado su apoyo. Aunque mi forma física no es la mejor, esto es como andar en bicicleta, no lo olvidas”, explicó el veterano portero, de 37 años, al finalizar el duelo en Riazor. Retirado de los terrenos de juego la pasada temporada tras defender al Racing de Ferrol, la reaparición de Diego Rivas como portero es una historia estrafalaria nacida, como informó ABC, en un cúmulo de carambolas.

Con Diego Garcíael habitual titular, gravemente lesionado en el tendón de Aquiles y Manu FigueroaTercer gol de la plantilla, también en el dique seco, la opción que le quedaba a Javi Rey era recurrir a Riazor Pablo Brea, jugador que llegó cedido el pasado verano procedente del Deportivo. Para poder tener este objetivo, el club carballino estaba obligado a satisfacer la cláusula de miedo que figura en el contrato de traspaso, posibilidad que finalmente fue descartada por la entidad que preside Argimiro Mardones por motivos económicos.

Regresar al líder

No se pudo fichar a ningún portero de urgencia y Arenteiro optó finalmente por confiar en su entrenador de porteros, al que fichó, para defender el marco en Riazor. Una auténtica victoria ante el líder del Grupo I de la Primera Federación porque el Deportivo, intratable, encadenaba una racha de cinco victorias consecutivas. El equipo de Carballino, en la temporada de su debut en la categoría de bronce, parecía una víctima favorable, pero acabó rascando el empate con Diego Rivas, un reconocido aficionado del Deportivo, como figura estrella.

Aunque encajó dos goles (2-0), Diego Rivas tuvo una actuación sobresaliente con los guantes y acabó siendo decisivo para que Arenteiro se marchara de Riazor con un punto en la bolsa después de que su compañero Luis Chacón apretara el marcador con el primer gol orense. Con sus paradas y con una subida al área en la prórroga para rematar un córner, un ejercicio de fe con recompensa. En el minuto 93, el portero se plantó en el área y, tras el saque de esquina, conectó con el pie el balón, que acabó muerto y finalmente fue empujado por Manuel Romay, exjugador del Deportivo, al fondo de la red. Empate, jolgorio orensano y Diego Rivas saliendo de Riazor como héroe en una de esas historias bonitas y curiosas que inundan el fútbol base.

«Bendito juego y bendita experiencia. El fútbol es muy caprichoso y tiene estas cosas. El destino me había guardado este partido, creo que me lo merecía. “Disfruté mucho todo el partido y terminarlo así fue especial”, dijo Diego Rivas a los periodistas después del partido.

El ex portero coruñés colgó los guantes el pasado verano tras lograr el ascenso a Segunda División con el Racing de Ferrol, aunque también jugó en otros equipos como el CD Lugo, Elche, Eibar, Tenerife, Guijuelo y Albacete o el Auckland City de Nueva Zelanda. .