domingo, junio 16

Alcaraz hace gala de astucia y seriedad para superar a Korda y pasar a octavos

Carlos Alcaraz Cumple con el requisito de aumentar la intensidad y la concentración y supera Sebastián Korda (23 años y 28 del mundo) para clasificarse para los octavos de final de Roland Garros. Rivales desde pequeño, el español muestra su crecimiento en el circuito frente a un estadounidense que quedó atrapado por lesiones en la muñeca y aún no ha podido coger esa confianza y experiencia. Rivales desde niños, Alcaraz muestra su versión más concentrada del torneo, para dejar claro que contra Wolf y De Jong fueron sólo errores que sabe que ya no se pueden cometer.

Y menos aún en la siguiente ronda, donde se enfrentará a Ben Shelton o Felix Auger-Aliassime, que acabaron su partido interrumpido por la lluvia el sábado.

  • Carlos Alcaraz
  • 6

    7

    6

  • Sebastián Korda
  • 4

    6

    3

    Se pronosticaban fuegos artificiales y el español y el americano no defraudaron. Son hijos del tenis actual, potentes y rápidos, pero son sólo niños a la hora de inventar, son los dos artistas con la raqueta de los que hacen las delicias del público. No sólo ofrecen un espectáculo de energía, sino también de esos trucos de magia en forma de dejadas, globos, cortes, subidas a la red y ocurrencias inesperadas con las que atrapan al personal.

    Tras dos inicios de partido dubitativos, Alcaraz sale con más energías. Después de perder sus dos primeros servicios tanto contra Wolf como contra De Jong, es él quien rompe al principio, como para dejarle claro a Korda que las caídas de los dos primeros partidos están sujetas, y que esto no será como cuando eran pequeños y todo era igual; aquí es semifinalista. Pero Korda también responde: retrocede, es cierto que ya no es como cuando eran pequeños, que él también ha crecido.

    Alcaraz no escatima esfuerzos ni gruñidos, ni esconde su derecha, con la que golpea una y otra vez de lado a lado porque Korda insiste en que siempre hay que dar uno más para ganar el punto. Podrían haber tenido caminos paralelos también, porque el estadounidense es el más avanzado de sus compatriotas Fritz, Tiafoe y Shelton, pero lo pillaron las lesiones, unas muñecas débiles que le tuvieron que parar durante casi un año y que le impidieron desarrollar su carrera. como el español. .

    Coge puntos con la derecha cruzada, y con el saque engatusa al español, ahora fuerte, ahora liftado y endiablado; Hay pocos errores en su mano y, por lo general, están tan pegados a las líneas que el juez de silla tiene trabajo que hacer. Incluso planta cara a Alcaraz en la potencia del drive, que le devuelve un par al asturiano y pese a que el murciano se había trabajado mucho para sacarle toda la velocidad que tiene en esa mano.

    Pero además de las muñecas, la otra parte más débil de Korda es la cabeza. El americano lucha de igual a igual, pero no está a la altura de este Alcaraz que no se deja llevar por sus fantasmas. No esta vez. Y en el ajedrez mental del noveno juego, es una bola de break que logra el español y que se convierte en jaque porque en el tiro cerca de la red rompe el americano: derechazo con fuerza pero sin fe que choca con la cinta y se queda. en su campo. Alcaraz no rompe con su servicio; Primer juego en blanco del partido, fijado para los españoles.

    Entra Alcaraz en modo Alcaraz, el de siempre, el de la derecha que levanta la Philippe Chatrier porque son obuses que se sacan en un microsegundo, el de descifrar la estrategia del rival hasta destrozarlo con drop shots maravillosos y globos milimétricos. El estadounidense suma sólo cuatro puntos de trece en la red.

    Con ese mismo truco, que Korda no logra leer, le rompe el servicio a Alcaraz en el tercer game. El español se ilumina, respondiendo con más ángulos a los ángulos del rival, devolviendo la velocidad al rival con más velocidad, practicando drop shots y cada vez salen mejor.

    Korda no quiere que este partido se parezca al otro que disputó con el español en Roland Garros: aquel 6-4, 6-4 y 6-2 que mostró demasiadas diferencias entre ambos. El Korda de 2024 se niega esta vez a ceder tan fácilmente. Recupera el break demostrando todo lo que tiene, con ese revés certero que cruza como un rayo y cruza a Alcaraz, que tiene que seguir con esa concentración hasta el tie break.

    “Adelante”, incita Juan Carlos Ferrero, una indicación en cada punto. “Paciencia”, le aconseja su hermano. Y en una mezcla de ambas cosas, inclina la balanza hacia su lado. Y en el momento final, 5-4 a favor del español, Korda palidece con un derechazo que se va largo, y Alcaraz consigue destrozar el aire con su derecha para hacerse con el segundo set. Una de las siete diferencias.

    Otra es que a Korda se le han acabado las ganas de luchar. Apenas había habido juegos en blanco y Alcaraz ganó dos en el tercer set. Al estadounidense le cuesta superar ese tie break perdido, y su brazo se convierte en mantequilla. Hay errores (41 al final), falta concentración y las piernas ya no alcanzan el recital de drop shots (21, a 6 de Korda) y slices que trabaja el asturiano para acabar dejándole sin aliento.

    No quiero estar en la cancha más tiempo del necesario, y Alcaraz empuja del resto en el sexto game, ya con 4-1, porque ve que el rival está desgarrado, que falla muchos tiros y que No puede sostener el primer servicio. No puede cerrar el resto, pero está bien. Hay piernas para llegar a todo y un muy buen saque para confirmar esa subida de nivel y sentenciar un partido complicado en dos horas y 39 minutos. Podrían haber tomado un camino paralelo, porque hay magia en sus manos, pero es Alcaraz quien más ha crecido, mucho más, y Korda se ha quedado atrás.

    “Es muy divertido verte jugar, Carlos”, le dice Mats Wilander. “Fue un gran partido, jugué mucho mejor que en los partidos anteriores. No estaba demasiado preocupado por Korda antes del partido. Porque sé de lo que soy capaz, aunque él golpea muy fuerte. Tuve que correr”. mucho de lado a lado, como si fuera un maratón”, comentó en la pista. Y confesó que ha cambiado un poco su saque, que ya no da ese paso atrás sino solo el movimiento de la mano y golpea más alto para golpear con más recursos. “Me siento genial. Me siento increíble jugando en esta cancha. Tengo grandes recuerdos. Me siento cada vez mejor en cada partido que juego aquí. Y tengo muchas ganas de jugar la segunda semana y espero seguir”, concluyó el español. .